Claudia Canales

Comienzo traumático...

Mi vida antes de la cirugía LASIK era muy incómoda, especialmente con los lentes de contacto. El proceso de aprender a ponérmelos fue muy traumático. Se me caía, se me movían dentro del ojo o simplemente se me perdía. Perdí la cuenta de cuántos pares de lentes perdí. Era horrible.

Me negaba a usar anteojos...

Los anteojos eran simplemente muy poco prácticos, y me pasaba igual que con los lentes de contacto, los perdía, se me caían y rompían. Llevaba casi 20 años con problemas de visión, desde los 25, y siempre traté de evadir usar anteojos por el factor práctico.

Nueva América la introdujo a Kelly...

Dr. Kelly se anuncia en el periódico que yo edito y manejo. Mucha gente con la que yo trabajo se había decidido hacerse la cirugía con el Dr. Kelly y había quedado encantados. Así que decidí lanzarme a la aventura y llamar para programar una consulta.

Cortesía y amabilidad de principio a fin…

La experiencia de esa primera consulta no pudo ser mejor. Aunque estaba un poco nerviosa al principio, luego de hablar un poco más con su equipo de trabajo, me sentí como en familia. Todos, incluyendo al Dr. Kelly fueron muy corteses, muy amables. Eso me hizo sentir lo suficientemente cómoda y segura como para decidirme allí mismo a continuar con los preparativos del procedimiento.

Recuperación rápida y sin complicaciones...

Luego de la cirugía, sentí un poco de incomodidad, lo cual creo que es normal. Aunque sentía la vista un poco cansada durante los días posteriores, recuperé 100% mi vista en el periodo de una semana. Aún cuando sentía mi vista cansada, podía ver muchísimo mejor que cuando usaba lentes o anteojos. En total, estuve algunos día con esa sensación, pero el doctor me aseguró que era algo totalmente normal. En cuestión de días, me sentía perfectamente bien.

Ahora, hasta cruzar la calle es un placer...

De verdad que el Dr. Kelly llenó y hasta superó todas mis expectativas. Ahora me siento mucho mejor conmigo misma. Es maravilloso tener la oportunidad de realizar cosas cotidianas como cruzar la calle y ver hasta el más mínimo detalle. Me imagino que como todo el mundo hace, lo primero que hice cuando me desperté al día siguiente fue mirar el reloj despertador. Y claro está, lo veía todo claritito. Todas las amistades a quienes he referido a Dr. Kelly han quedado igualmente satisfechos.

Más Testimonios